|
Aportes de la Historia Oral
Las fuentes orales han representado un aporte innovador para la investigación en las
Ciencias Sociales. Esta se conforma a partir del discurso o narración testimonial de
quienes han presenciado o han vivenciado un hecho y tienen de él un conocimiento directo.
Siguiendo al historiador español Antonio González Quintana podemos definirlas como
"...fuentes sonoras elaboradas a partir de un proyecto y bajo una dirección, que
constituyen reflejos del pasado desde la perspectiva del presente, a partir de la memoria
de los testimonios o la tradición.".
Según Paul Thompson, la fuente oral representa "la más nueva y la más antigua
forma de hacer historia". Lo renovador de este campo no reside en la oralidad, ya que
la historia de los pueblos se ha transmitido a lo largo de los siglos a través de la
tradición oral, sino en la labor sistemática de recuperación y de utilización de la
fuente oral.
Antecedentes
Como antecedentes lejanos es posible mencionar a figuras como Heródoto, Voltaire y
Michelet, quienes recurrieron asiduamente a los testimonios de sus coetáneos para
escribir sus obras; pero la versión moderna de la fuente oral apareció recién después
de la II Guerra Mundial. En 1948, el periodista Allan Nevins fundó, en la Universidad de
Columbia (EEUU), el primer centro de Historia Oral con el objeto de recuperar los
testimonios de pequeñas comunidades y corporaciones. Esta iniciativa fue secundada por la
Universidad de Berkeley (E.E.U.U.), que en 1954 creó un archivo de fuentes orales para ser
utilizado en el futuro por estudiantes e investigadores. A partir de entonces en Estados
Unidos, se produjo un proceso de institucionalización de las fuentes orales con la
creación de numerosos archivos por iniciativa de sociedades históricas y bibliotecas. El
predominio de los testimonios de personas famosas se mantuvo hasta fines de la década del
'60, cuando el foco de interés pasó de las elites a los actores anónimos.
En Europa, el desarrollo de este campo se inició en Inglaterra, Francia, Italia y más
recientemente en España. En la mayoría de estos casos, la fuente oral se relacionó con
los testimonios de "la gente común" con el objeto de reconstruir la vida
cotidiana urbana y rural, la historia de las mujeres, la historia de las emigraciones,
entre otros.
En América Latina, la producción de fuentes orales se inicia a fines de la década del
'60 en México, en relación a las investigaciones de la vida de "los marginados de
la Historia". Es necesario destacar la creación de numerosos archivos, entre ellos
el "Archivo de la Palabra", destinados a la consulta de otros investigadores. A
partir de aquí, esta práctica se extendió a países como Brasil y Argentina.
En nuestro país, la primera experiencia en la recolección de testimonios orales tuvo
lugar en el Instituto Di Tella en la década del '60, promovida y financiada por la
Universidad de Columbia. El objetivo era rescatar testimonios de personalidades de la vida
política argentina para la constitución de un archivo. Recientemente la influencia de la
escuela inglesa permitió abordar temáticas más amplias como el movimiento obrero, los
fenómenos migratorios y la experiencia de la dictadura, entre los más importantes.
Dentro del ámbito académico nacional, se destacan tres proyectos. El Archivo Oral de la
Universidad de Buenos Aires, inaugurado en 1990; el Archivo Oral "En pro de una
Historia Testimonial Contemporánea de Mendoza", con sede en la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, y los talleres programados por el
Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, desarrollados en el nivel escolar.
Planeamiento y realización de una entrevista
La entrevista de investigación es un modo de producción y registro de conocimientos
que permiten un acercamiento concreto a sujetos anónimos pero ejemplificadores de rumbos
sociales. Es una herramienta que hace aprehensible a la singularidad de hombres y mujeres
comunes, que pasan a tener relevancia en tanto actores (partícipes o testigos) de los
acontecimientos de su tiempo .
La entrevista no constituye una herramienta transparente, sino una construcción
cultural, ideológica y política compleja que en gran medida determina la relación de
los participantes de esta interacción verbal. Es un espacio de encuentro entre
entrevistado y entrevistador, donde en conjunto construyen el documento. Una entrevista no
es una conversación espontánea. Es una situación artificial, donde el entrevistador
busca información para su investigación y el entrevistado de alguna manera busca hacer
pública su historia y sus puntos de vista.
El éxito de una investigación depende de la calidad de las entrevistas que se lleven
a cabo, ya que las mismas constituyen la documentación a interpretar. Una buena
entrevista supone varios factores: una adecuada elección de informantes, un profundo
conocimiento previo de la temática a investigar, la definición clara de problemáticas e
hipótesis de investigación, la amplitud necesaria para abordar aspectos no contemplados
en las instancias previas a la entrevista, que pueden abrir nuevas vertientes y el
registro no sólo de lo dicho sino también de lo callado.
Las entrevistas pueden ser estructuradas en torno a un cuestionario fijo o
conversacionales y flexibles, individuales o colectivas. El modelo que se
elija dependerá de la decisión del entrevistador, de los temas elegidos, de la
disponibilidad en la cantidad de informantes, del número de encuentros que se crea
necesario llevar a cabo. Por otro lado, hay un tipo de entrevista mucho más abierta que
permite al entrevistado armar lo que va a contar y que son conocidas como historias de
vida. En ellas son tan importantes los segmentos del relato referidos al tema de
investigación como la narración de la vida del relator, tanto en su contenido como
en la forma de hacerlo.
Un testimonio no se agota nunca, pero a medida en que la información que brinda se
vuelve reiterativa y se consideran satisfechas las expectativas que se tenían con
relación a la entrevista, el trabajo de recopilación puede darse por concluido dando
comienzo al proceso de análisis e interpretación.
|