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Antecedentes

El Instituto de Economía de la Universidad Nacional del Sur fue creado en 1956, a imagen de sus semejantes en las Universidades Nacionales del Litoral, La Plata, Tucumán y Córdoba, con el objeto de contribuir a la generación de conocimientos y a la formación de recursos humanos. La misión UNESCO consideraba en 1960 que "Una carrera académica de tiempo completo es atractiva para un economista cuando le da la posibilidad de realizar trabajos de investigación; para ello es sumamente ventajoso que exista un centro o instituto de investigación dentro de la misma Facultad de Economía. Ello proporciona un íntimo y fructífero contacto entre la investigación económica y la enseñanza".

El Dr. Enrique Silberstein fue el primer director interino de esta unidad académica, por entonces denominada "Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur". Su breve gestión fue continuada por el Dr. Uros Bacic, quien asumió la dirección del Instituto de Economía en la segunda mitad de 1957 y se desempeñó en el cargo hasta 1970. Este fue un período de fructíferas realizaciones, destacándose la constitución de los primeros equipos de trabajo, la creación de la biblioteca especializada en economía y la edición de la revista "Estudios Económicos", entre otras. Esta tarea fue continuada por el Dr. Ernesto S. Liboreiro, discípulo del Dr. Bacic, hasta 1972.

El Instituto de Economía cesó transitoriamente sus actividades poco tiempo después, como consecuencia de circunstancias ajenas a su propia organización. En 1984, consultado acerca de la perspectiva de restablecer el funcionamiento del Instituto de Economía, el Dr. Bacic consideró "que sería aconsejable realizar un estudio sobre la inserción de este organismo en la estructura universitaria. En una universidad moderna no parece aconsejable que investigación y docencia se constituyan en sectores separados". Inmediatamente después de restituida la autonomía universitaria en 1983, y en particular a partir de 1987, desde el Departamento de Economía se realizaron esfuerzos significativos orientados a restituir el normal funcionamiento del Instituto, lo cual finalmente fue aprobado por el Consejo Superior Universitario en 1997 (Res. CU 257/97).