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"Queremos legar a las generaciones
futuras, un legado que exprese historias plurales,
polifónicas, que recuperen lo social, que reedifiquen, a
fin de cuentas, el sueño último del historiador: el de
la aventura permanente de construir día a día la nueva
historia" (Eugenia Meyer, Memoria y conciencia
histórica)
Eugenia Meyer ha señalado que los pueblos tenemos necesidad de identificarnos, de
conservar y de nutrir nuestro sentido de pertenencia. Esto explica la memoria y sus
diversas formas de expresión y transmisión, y al mismo tiempo sirve de base al trabajo
científico de entender y entendernos. Siendo la tarea histórica un proceso dinámico en
permanente reconstrucción, reinterpretación y reescritura, la búsqueda de nuevas
fuentes se torna una tarea ineludible.
El trabajo histórico se ha enriquecido con una pluralidad de objetos, enfoques y
problemas, perfilándose la historia no como una elaboración ordenada, determinista y
progresiva sino como una práctica social que nos convierte en protagonistas de nuestro
tiempo y en historiadores del presente. Esta ampliación del campo de estudio conlleva la
utilización de nuevas fuentes, para ofrecer "nuevos mapas de conocimientos".
Resulta imprescindible fortalecer el acopio, la salvaguardia y la conservación de esas
otras fuentes que no se habían empleado tradicionalmente -historias de vida, de los
testimonios y las oralidades múltiples, papeles de familia, correspondencia,
fotografías, fuentes cinematográficas y otras informaciones de carácter visual- que
constituyen los archivos de la memoria.
Resultan indudables las potencialidades de la fuente oral para renovar, enriquecer y
profundizar las investigaciones sociales en general, y aún más dentro del medio local y
regional. Por ello, el Archivo de la Memoria, creado en el ámbito de la Secretaría
General de Comunicación y Cultura de la Universidad Nacional del Sur, pretende
constituirse en un lugar donde los actores sociales puedan depositar confiadamente sus
recuerdos y experiencias para la posteridad. Al mismo tiempo, que los investigadores,
docentes y alumnos de distintas disciplinas humanas encuentren en él los testimonios que
contribuyan a enriquecer sus estudios. Conservar los documentos y permitir el acceso a
ellos son los principales objetivos que han guiado nuestro trabajo hasta el presente.
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